Walter Toapanta | Revista Acelerando
Lima, Perú. Hay momentos en los que hablar de un Porsche resulta insuficiente. Hay que conducirlo, acelerar, frenar y sentir cómo responde cada movimiento del volante. Eso fue precisamente lo que propuso el Porsche World Road Show (PWRS), que después de ocho años regresó a Perú para convertir el Autódromo de La Chutana, ubicado unos 50 kilómetros al sur de Lima, en un gigantesco laboratorio de emociones, tecnología y velocidad.

Durante diez días, del 18 al 27 de septiembre, más de 350 clientes VIP, invitados especiales y periodistas latinoamericanos tuvieron la oportunidad de ponerse al volante de 26 vehículos Porsche, prácticamente toda la gama de la marca de Stuttgart: desde los legendarios 911 hasta los Panamera, los SUV Cayenne y Macan y la nueva generación de modelos eléctricos.
Para Revista Acelerando, la invitación tuvo además un significado especial. Euroautos, nuevo representante de Porsche en Ecuador desde agosto, invitó a cuatro periodistas ecuatorianos. La delegación estuvo encabezada por Fabián Rodríguez, director comercial de Euroautos, y Dommenika Rosillo, jefa de Mercadeo de Porsche Ecuador.

Para quien escribe estas líneas, fue la oportunidad de volver a vivir un Porsche World Road Show, después de haber asistido anteriormente a experiencias similares en Chile y México.
La Chutana, convertida en laboratorio Porsche
La mañana del 22 de septiembre comenzó temprano. Después de visitar el Porsche Center de Euroautos en Lima, el grupo de periodistas abordó el bus que nos trasladó hasta La Chutana.
Apenas se abrieron las puertas del autódromo apareció ante nuestros ojos una escena difícil de ignorar: decenas de Porsche perfectamente alineados, esperando su turno. El 911 en sus diferentes versiones, Panamera, Macan, Cayenne, Taycan y las nuevas propuestas eléctricas formaban parte de un menú que, para cualquier aficionado al automóvil, resulta difícil de rechazar.

Pero antes de acelerar, Porsche puso una condición: conocer el automóvil y entender cómo conducirlo. Los pilotos profesionales e instructores certificados explicaron la posición correcta al volante, las técnicas de frenado, las trayectorias y la forma de aprovechar las características de cada modelo. La seguridad fue el punto de partida antes de entrar a la pista.
Gonzalo Flechelle, gerente de Porsche Perú, resumió el espíritu del encuentro durante la bienvenida:

“El Porsche World Road Show representa la oportunidad de vivir Porsche de una manera única, poniéndose al volante y experimentando directamente todo lo que nuestros vehículos son capaces de ofrecer”. Y entonces comenzó la acción.
Un 911 GT3 y el desafío del slalom
La primera prueba fue el slalom. Conos perfectamente colocados delimitaban el recorrido y un cronómetro se encargaba de ponerle presión a la jornada.
El protagonista fue un 911 GT3. Aquí no se trataba simplemente de acelerar. Había que encontrar el equilibrio entre precisión, frenada, dirección y velocidad. Cada movimiento brusco podía significar perder décimas frente al cronómetro.

El 911 GT3 mostraba por qué el apellido GT representa una de las expresiones más puras del ADN deportivo de Porsche. La competencia estaba abierta y los mejores tiempos tendrían su reconocimiento al final de la jornada.
Cuando 711 CV parecen un misil
Después del slalom llegó una de las experiencias más intensas: el Launch Control. El primer protagonista fue el 911 Turbo S, equipado con un motor bóxer de seis cilindros, 3,6 litros, doble turbocompresor y tecnología T-Hybrid.
Sus cifras hablan por sí solas: 711 PS de potencia total, 800 Nm de torque, transmisión PDK de ocho velocidades y tracción integral. El resultado es una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos.

La explicación de los instructores fue sencilla. El Launch Control coordina electrónicamente motor, transmisión, tracción y sistemas de estabilidad para conseguir la máxima aceleración posible desde parado.

La experiencia, sin embargo, no se puede explicar únicamente con números. Con el pie derecho hundido en el acelerador, el motor listo para entregar toda su potencia y el freno liberado, el 911 Turbo S salió disparado.
En menos de 100 metros la sensación es parecida a la de un misil sobre el asfalto. El cuerpo queda pegado al asiento mientras el Porsche transforma sus 800 Nm en una aceleración brutal.
Y tan importante como acelerar es detenerse. La frenada posterior permite comprobar que detrás de esa capacidad de aceleración existe un conjunto de ingeniería preparado para controlar semejante desempeño.
1.156 CV: la nueva dimensión del Cayenne
Pero si el 911 Turbo S sorprendió, el turno del nuevo Cayenne Turbo Electric elevó todavía más el listón. Este SUV eléctrico, recientemente presentado en Perú y que próximamente llegará a Ecuador de la mano de Euroautos, utiliza dos motores eléctricos síncronos de imanes permanentes, uno en cada eje, y tracción integral.

En condiciones normales desarrolla 857 CV (630 kW). Pero cuando se activa el Launch Control, la cifra asciende hasta unos impresionantes 1.156 CV (850 kW) y 1.500 Nm de torque.
El resultado vuelve a ser demoledor: 0 a 100 km/h en 2,5 segundos y una velocidad máxima de 260 km/h. Aquí desaparece el sonido tradicional de un motor de combustión y aparece otra sensación: la entrega inmediata de la fuerza eléctrica.
El Cayenne Turbo Electric utiliza una batería de 113 kWh y arquitectura de 800 voltios. En condiciones adecuadas puede cargar del 10 al 80 % en aproximadamente 16 minutos, mientras que Porsche señala que puede recuperar hasta 315 kilómetros de autonomía WLTP en 10 minutos de carga.

Su autonomía máxima homologada llega hasta 624 kilómetros WLTP, dependiendo de la configuración. Uno de los elementos tecnológicos más interesantes está en el eje trasero, cuyo motor dispone de refrigeración directa por aceite, una solución desarrollada para mantener el rendimiento durante un uso exigente.
Y todavía hay más. El sistema Push-to-Pass puede entregar otros 176 CV durante 10 segundos.
La pista se convirtió en un menú de Porsche
La jornada continuó con una pista corta diseñada específicamente para experimentar las capacidades dinámicas de los vehículos.
Pasaron por nuestras manos diferentes versiones del Macan Electric, Cayenne Electric, Cayenne E-Hybrid, Panamera, Taycan y 911.

Cada uno mostró una personalidad diferente. El Taycan demostró la capacidad de un deportivo eléctrico para combinar aceleración y precisión. El Macan llevó esa filosofía al segmento SUV. El Panamera mostró que el confort y las prestaciones pueden convivir en un mismo automóvil.
Y los 911, en sus diferentes configuraciones, volvieron a demostrar por qué son uno de los grandes referentes de la industria deportiva mundial.
Del asfalto a las dunas
Pero Porsche no quiso quedarse en el asfalto. A pocos metros del circuito comenzaba otro escenario completamente diferente: arena, dunas, desniveles y obstáculos que obligaban a poner a prueba las suspensiones y los sistemas de tracción.

Al volante de los Cayenne S y Cayenne Turbo S, la experiencia cambió completamente. Los enormes SUV enfrentaron baches profundos, superficies irregulares y sectores de arena. Allí el objetivo no era buscar tiempos, sino comprobar cómo la tecnología Porsche permite que un vehículo de altas prestaciones pueda abandonar el asfalto y continuar avanzando con seguridad y control.

La respuesta de la suspensión, la entrega de potencia y la capacidad de superar los obstáculos fueron parte de una experiencia que completó el recorrido.
Porsche entre tradición y electrificación
Quizás ese fue uno de los mensajes más evidentes del Porsche World Road Show en La Chutana.
En un mismo espacio convivieron el 911, uno de los deportivos más reconocibles de la historia; los Panamera y Cayenne, representantes de una nueva generación de vehículos de altas prestaciones para diferentes usos; y los eléctricos Taycan, Macan Electric y Cayenne Electric.

La marca no dejó de lado su pasado deportivo. Por el contrario, lo utilizó como punto de partida para mostrar hacia dónde está evolucionando.
El nuevo Cayenne Turbo Electric es probablemente la expresión más contundente de ese cambio: un SUV de 1.156 CV capaz de acelerar como un superdeportivo, pero que utiliza exclusivamente energía eléctrica.
Ecuador mira hacia adelante
Para Euroautos, la presencia y organización del Porsche World Road Show de Lima también tuvo un significado especial.
La compañía inició oficialmente sus operaciones como representante de Porsche en Ecuador el 1 de agosto y actualmente trabaja en la implementación de su estructura comercial y de servicio.

Su Service Factory, ubicado en Quito, ya atiende mantenimiento, reparaciones, colisiones y servicio técnico, además de contar con stock de repuestos.
El siguiente paso será la apertura del Porsche Store en Cumbayá, en la calle Pampite, prevista para enero próximo.

En Ecuador, los clientes ya pueden configurar sus vehículos Porsche y conocer las diferentes versiones y precios para posteriormente formalizar sus pedidos.
Una jornada que termina, pero queda en la memoria
Cuando comenzó a caer la tarde, La Chutana empezó a recuperar su silencio.
Los motores dejaron de rugir. Los eléctricos quedaron nuevamente estacionadosy los instructores comenzaron a despedirse. Esa semana continuaba con cuatro días más para atender a más clidentes VIP de Porsche.

Llegó la premiación del slalom y posteriormente la entrega de los certificados de participación. Habían pasado varias horas desde aquella primera explicación sobre seguridad y posición de manejo.
Pero la sensación permanecía. Porque un Porsche World Road Show no consiste simplemente en mirar automóviles. Consiste en conducirlos, descubrir sus diferencias y entender por qué la ingeniería puede convertir cifras aparentemente imposibles en sensaciones reales.
En La Chutana, Porsche llevó a los periodistas y clientes latinoamericanos por un recorrido que comenzó con el 911 GT3, pasó por el brutal 911 Turbo S, llegó a los 1.156 CV del Cayenne Turbo Electric y terminó entre arena, dunas y obstáculos.

Una jornada en la que Stuttgart estuvo, literalmente, a pocos centímetros del acelerador.
Es prácticamente un circo de Porsche que recorre el mundo», Fabián Rodríguez, director comercial de Euroautos Ecuador.
Para Fabián Rodríguez, participar en el Porsche World Road Show permite conocer de primera mano no solamente los automóviles, sino también la tecnología y el conocimiento que existe detrás de cada modelo.
“Es un evento que mueve a mucha gente a nivel mundial. Es prácticamente un circo de la marca Porsche que recorre muchos países llevando sus autos”, explica.

Rodríguez destaca que una de las principales características del PWRS es la posibilidad de que clientes y periodistas conduzcan prácticamente toda la gama.
“Lo más importante es que los clientes y cientos de medios y periodistas pueden disfrutar de la conducción de todos los modelos de la línea Porsche y de todas sus versiones. Son alrededor de 26 vehículos que van rotando en todos los países con pilotos profesionales que nos comparten sus tips de manejo y nos educan sobre la tecnología y todo ese background que tiene Porsche del motorsport”.
Sobre la experiencia en Perú, el ejecutivo destacó la diversidad de modelos disponibles.

“Probamos diferentes versiones y sus tecnologías. Pasamos por las diferentes versiones del icónico Porsche 911, el Targa 4, distintos niveles de equipamiento, llegando hasta la joya de la corona como el GT3 y el nuevo GTS, que ya viene con sistema híbrido para generar mayor potencia”.
También resaltó la nueva generación eléctrica. “Pasamos por todos los modelos 100 % electrificados como el Macan y el Cayenne en sus diferentes versiones, llegando hasta la versión Cayenne Turbo, que tiene 1.156 HP y una aceleración increíble de 2,5 segundos de 0 a 100 km/h”.
El desafío de Euroautos en Ecuador
Rodríguez también explicó los siguientes pasos de Euroautos como representante de Porsche en Ecuador.
“Euroautos es el nuevo representante de Porsche para Ecuador. Iniciamos las operaciones el 1 de agosto. Hoy estamos en pleno proceso de implementación de nuestros puntos de venta y servicio”.
El primer paso ya está operativo. “Invitamos a los clientes que ya son propietarios de un Porsche a que nos visiten en nuestro Service Factory, ubicado en Quito, en la avenida Juan de Ascaray y 10 de Agosto, en el sector de La Y. Ya estamos atendiendo servicio, mantenimiento, reparaciones y colisiones. También contamos con un amplio stock de repuestos”.

El siguiente proyecto será Porsche Store en Cumbayá. “Estará ubicado en la calle Pampite, cerca de la Universidad San Francisco. El inicio de operaciones está previsto para comienzos de enero próximo, junto con la llegada del primer embarque de vehículos Porsche”.
Y el proceso de compra ya comenzó. “Los clientes pueden configurar sus vehículos Porsche en nuestra página web, conocer todos los detalles de los modelos, versiones y precios y, con esas configuraciones, acercarse a nuestras oficinas y hacer el pedido oficial”.


