Inicio Destacado Francia implementará un impuesto de hasta 50 000 euros a los vehículos...

Francia implementará un impuesto de hasta 50 000 euros a los vehículos más contaminantes

168

A diferencia de nuestra región, en la Unión Europea existen estrictas medidas para las emisiones contaminantes de los vehículos. La normativa de emisiones en el viejo continente obliga a los fabricantes de automóviles a que la media de sus vehículos vendidos en 2020, no genere más de 95 gramos de CO2 por km recorrido.

En caso de no cumplir ese objetivo, por cada gramo y automóvil vendido que supere esas cifras, se deberá pagar 95 euros, aproximadamente USD 110, lo que podría significar multas millonarias.

Sin embargo, otros países, como Francia, van más allá para controlar las emisiones contaminantes; el país prepara un proyecto de ley presupuestaria, para que los propietarios de vehículos de alta gama, paguen un impuesto extra.

Bloomberg publicó un artículo en que se detalla que el país busca imponer una tasa, para que los conductores paguen en función de las emisiones de CO2 de los automóviles. La tasa alcanzaría hasta los 50 000 euros, aproximadamente USD 58 000, en 2022. El monto aumentaría los impuestos a los vehículos en Francia, los más cuantiosos en Europa.

En caso que la propuesta tenga luz verde, la industria automotriz se vería presionada a cumplir el objetivo de reducir las emisiones de CO2 en un 55% con respecto a los niveles de 1990, en lugar del 40% previsto anteriormente. Los fabricantes necesitan eliminar gradualmente los motores a combustión y reducir a la mitad las emisiones de los objetivos de 2021.

Francia, el mercado automovilístico más grande de Europa, actualmente cobra un gravamen máximo de 20 000 euros, el más alto del continente.

Con la propuesta, los vehículos que emitan más de 225 gramos de dióxido de carbono por km recorrido, deberán pagar un tipo máximo de 40 000 euros el próximo año, y aumentará a 50 000 en 2022. El gravamen está limitado como máximo a la mitad del coste de un vehículo.

Los fabricantes de alta gama como Lamborghini, Ferrari, Porsche, Bentley, Rolls-Royce y Mercedes serían los más afectados. Ante este escenario, las marcas buscan alternativas, como los sistemas híbridos, para de esta forma cumplir con las normativas y que los impuestos no afecten sus ventas.