Durante dos días, Quito fue sede del Congreso Latinoamericano Automotriz (CLAM 2026). Ejecutivos, fabricantes, distribuidores, líderes gremiales y representantes internacionales de 13 países participaron en el evento que marcó un antes y un después para el sector en América Latina, particularmente para el país anfitrión.
Organizado por la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (AEADE) y la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (ALADDA), el cual Genaro Baldeón es su presidente, el encuentro se desarrolló en el hotel JW Marriott Quito y reunió a representantes de Argentina, Brasil, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, México, Paraguay, Perú, Uruguay, además de delegaciones de Alemania y España.

Más allá de las conferencias y paneles, CLAM 2026 dejó un mensaje contundente: América Latina necesita avanzar hacia una verdadera integración automotriz regional.
La hora de la unificación
Uno de los discursos más relevantes del Congreso fue el de Genaro Baldeón, quien defendió la necesidad de reducir barreras comerciales, armonizar regulaciones y fortalecer el comercio formal en la región.
“El momento exige integración”, enfatizó Baldeón ante líderes automotrices de toda América Latina y Europa.
El dirigente advirtió que todavía existen acuerdos comerciales incompletos y obstáculos regulatorios que frenan el crecimiento del sector, pese al enorme potencial económico y social de la industria automotriz en la región.
Uno de los temas centrales fue la lucha contra la informalidad y las llamadas “importaciones grises”, prácticas que permiten el ingreso de vehículos sin respaldo oficial de marca ni garantías adecuadas para los consumidores.

Según Baldeón, estas distorsiones afectan directamente a los usuarios y perjudican la competitividad del comercio formal.
También insistió en la necesidad de racionalizar la carga tributaria en los países latinoamericanos (puso de ejemplo a Ecuador que cuenta con una pesada carga arancelaria) y evitar cambios intempestivos en las políticas fiscales, que terminan generando incertidumbre para inversionistas, fabricantes y distribuidores.
Renovar el parque automotor: una urgencia regional
Otro de los puntos que generó consenso fue la necesidad de impulsar políticas públicas para renovar el parque automotor latinoamericano.
El envejecimiento de los vehículos preocupa a los gremios. En el caso ecuatoriano, el promedio de antigüedad supera los 16 años.
Para los participantes del Congreso, modernizar el parque automotor no solo significa dinamizar la economía y generar empleo, sino también avanzar en seguridad vial, eficiencia energética y reducción de emisiones contaminantes.
La discusión incluyó la necesidad de fortalecer los sistemas de revisión técnica vehicular y promover programas gubernamentales que faciliten el retiro de unidades obsoletas.
La movilidad como un derecho
CLAM 2026 también abrió el debate sobre la movilidad en América Latina. Los líderes gremiales coincidieron en que el acceso al transporte no puede convertirse en un privilegio.
El Congreso defendió el concepto de “democratización de la movilidad”, bajo un principio de neutralidad tecnológica, donde los ciudadanos puedan acceder a diferentes alternativas de transporte según sus necesidades y posibilidades.

Además, se puso sobre la mesa la urgencia de modernizar el transporte público en las grandes ciudades latinoamericanas, muchas de ellas afectadas por graves problemas de congestión.
La visión compartida fue clara: no basta con fortalecer la movilidad individual; la región necesita sistemas de transporte público eficientes, modernos y sostenibles.
El “Manifiesto de Quito”
Uno de los momentos más simbólicos del Congreso fue la firma del denominado “Manifiesto de Quito”, documento que recoge las coincidencias y compromisos de los gremios automotrices de la región.
Diego Luna, presidente del directorio de la AEADE, destacó que el documento busca consolidar una visión regional conjunta para enfrentar los desafíos globales de la industria.

“El espíritu que impulsó la creación de la AEADE hace 80 años sigue intacto”, señaló Luna durante el evento, que coincidió precisamente con el aniversario número 80 del gremio ecuatoriano.
La conmemoración tuvo un significado especial para el sector, al reunir en Quito a representantes de asociaciones de fabricantes, concesionarios y distribuidores de toda América Latina.
Argentina, Brasil y México respaldan la integración
Los representantes de las principales industrias automotrices del continente coincidieron en respaldar una mayor apertura e integración regional.
Fernando Rodríguez Canedo destacó la posibilidad de avanzar en nuevos acuerdos comerciales entre Ecuador y Argentina, especialmente en materia de exportación de vehículos y autopartes.
Desde México, Guillermo Rosales afirmó que la industria automotriz mundial atraviesa un “cambio de época”, marcado por la inteligencia artificial, la transformación tecnológica y las tensiones geopolíticas globales.

Para Rosales, América Latina debe replantear sus esquemas de integración y buscar mayores niveles de complementariedad regional.
En tanto, representantes de Brasil defendieron la necesidad de fortalecer las relaciones comerciales y destacaron el impacto de la industria automotriz en la generación de empleo y crecimiento económico.
Europa mira a América Latina
Uno de los aspectos más relevantes de CLAM 2026 fue la participación europea, especialmente de Gerardo Pérez Jiménez.
El dirigente español destacó el nivel de madurez del mercado latinoamericano y defendió el acceso a la movilidad como un derecho fundamental de las familias.

También elogió el trabajo de AEADE y ALADDA en defensa del empleo formal, los consumidores y el fortalecimiento institucional del sector.
Su presencia en Quito marcó el inicio de un mecanismo de cooperación permanente entre las asociaciones automotrices europeas y latinoamericanas.
Inteligencia artificial, electromovilidad y rentabilidad
La agenda técnica del Congreso también abordó los grandes cambios que atraviesa la industria.
Durante la segunda jornada se discutieron temas como:
• La experiencia del cliente automotriz del futuro.
• Electromovilidad y oportunidades reales de negocio.
• Servicios de valor agregado para incrementar rentabilidad.
• Posventa 4.0 y transformación digital.
• Trazabilidad vehicular mediante identificación electrónica.
Especialistas internacionales coincidieron en que la industria vive una transformación profunda donde la tecnología, la digitalización y la inteligencia artificial tendrán un rol determinante en los próximos años.
Quito, vitrina regional del sector automotor
La realización de CLAM 2026 posicionó a Quito como un escenario estratégico para el diálogo automotriz continental.
La capital ecuatoriana no solo acogió uno de los encuentros más importantes de la industria en la región, sino que además fue el escenario donde América Latina comenzó a delinear una voz conjunta frente a los desafíos globales.

Con la firma del “Manifiesto de Quito”, la industria automotriz latinoamericana dejó un mensaje determinante: el futuro del sector dependerá cada vez más de la cooperación regional, la formalidad, la innovación tecnológica y el acceso democrático a la movilidad.

