La primera pickup de Chery en Ecuador fue sometida a un recorrido de montaña que comenzó cerca de Quito y terminó por encima de los 4.200 metros sobre el nivel del mar. La prueba permitió evaluar el comportamiento de su motor turbodiésel de 2.3 litros y 420 Nm de torque en caminos de tierra y pendientes difíciles.
La ruta comenzó en Quito y, en menos de una hora, el escenario cambió. El asfalto quedó atrás y el camino de tierra tomó protagonismo. La vegetación, las pendientes y la altura marcaron el recorrido elegido para poner a prueba a la Chery HIMLA 4×2, la primera pickup de la marca que se comercializa en Ecuador.

El destino estaba en las faldas del volcán Pichincha, en un recorrido que permitió llevar la camioneta progresivamente hasta superar los 4.200 metros sobre el nivel del mar.
La prueba tuvo como uno de sus principales objetivos observar el comportamiento del conjunto mecánico en una ruta de montaña. La versión utilizada está equipada con un motor turbodiésel de 2.3 litros, con una potencia de alrededor de 160 caballos y 420 Nm de torque, asociado en esta unidad a una transmisión manual de seis velocidades.

En este tipo de recorrido, la entrega de torque a bajas revoluciones adquiere especial importancia. Las pendientes obligan a seleccionar adecuadamente las marchas y mantener un ritmo constante para aprovechar la fuerza disponible del motor.
La HIMLA avanzó por caminos de tierra con diferentes niveles de dificultad, mientras la altura aumentaba progresivamente. La respuesta del motor se mantuvo estable durante el ascenso y permitió continuar la marcha sin que fuera necesario llevarlo a regímenes elevados.

La transmisión manual también permitió administrar la entrega de potencia en los sectores de mayor inclinación. El conductor tiene que anticipar las condiciones del terreno y elegir la relación adecuada antes de afrontar cada pendiente.
El comportamiento en la montaña

La suspensión tuvo un papel importante durante el recorrido. Las irregularidades del camino obligaron a reducir la velocidad en determinados sectores y a mantener una conducción más cuidadosa, especialmente en las zonas con piedras y desniveles.
La HIMLA mostró un comportamiento acorde con su configuración de pickup. El recorrido permitió comprobar que el chasis y la suspensión están preparados para enfrentar superficies diferentes a las de una carretera convencional.

La dirección, por su parte, permitió mantener el control de la camioneta en los tramos más estrechos y sinuosos. La posición elevada de conducción también facilitó la lectura del camino, especialmente al aproximarse a sectores con mayor inclinación.
Uno de los aspectos más interesantes de la prueba fue precisamente observar hasta dónde podía llegar la versión 4×2 en una ruta de montaña.

El resultado fue concreto: la HIMLA alcanzó una altitud superior a los 4.200 metros sobre el nivel del mar, completando el recorrido previsto.
Una pickup para trabajo y uso recreativo
La HIMLA llega al mercado ecuatoriano en un segmento que ha ganado espacio durante los últimos años. Su propuesta combina las características tradicionales de una pickup con un equipamiento orientado también al uso personal y recreativo.
El balde tiene una capacidad de carga de hasta una tonelada, mientras que la capacidad de arrastre declarada alcanza las tres toneladas.

Estos datos permiten pensar en diferentes escenarios de utilización: desde actividades relacionadas con el trabajo hasta viajes en los que sea necesario transportar bicicletas, equipos de camping u otros elementos voluminosos.
Con una longitud superior a los 5,3 metros, sus dimensiones son importantes y se perciben especialmente en espacios urbanos. En carretera y caminos abiertos, en cambio, la longitud contribuye a una sensación de estabilidad durante el desplazamiento.
Tecnología y equipamiento
En el interior, la HIMLA incorpora una pantalla táctil de 12,3 pulgadas, con conectividad para Apple CarPlay y Android Auto inalámbricos. También dispone de acceso keyless, cámara posterior y sensores de estacionamiento.

La dotación de seguridad incluye siete airbags, control electrónico de estabilidad, control de tracción, asistencia de arranque en pendiente y monitoreo de presión de neumáticos.
La marca también ofrece versiones con configuración 4×4, además de alternativas de transmisión manual y automática, con lo que busca cubrir diferentes necesidades dentro del segmento de pickups.

El resultado de la prueba
Las cifras de una ficha técnica adquieren otra dimensión cuando se llevan a un escenario real.
En el caso de la HIMLA 4×2, el recorrido hacia las faldas del Pichincha permitió comprobar su comportamiento en caminos de tierra y pendientes de montaña, además de evaluar la respuesta de su motor turbodiésel en una ruta que llevó al vehículo por encima de los 4.200 metros sobre el nivel del mar.
La prueba terminó en altura, con la camioneta cumpliendo el recorrido previsto.

Más allá de la experiencia puntual, el resultado aporta un dato concreto sobre las posibilidades de utilización de esta pickup en la geografía ecuatoriana, donde las condiciones de conducción pueden cambiar en pocos kilómetros y pasar de la ciudad a caminos de montaña en cuestión de minutos.
La Chery HIMLA 4×2 ya forma parte de la oferta de la marca en Ecuador, con precios desde $28.990, respaldada por la red de concesionarios y servicio posventa de Corporación Maresa.

En una ruta donde el terreno y la altura fueron los encargados de marcar las condiciones, la HIMLA completó el ascenso y alcanzó el punto más alto del recorrido: más de 4.200 metros sobre el nivel del mar.

