Walter Toapanta, enviado especial/ACELERANDO
Nueva Jersey, Estados Unidos.- Dos días fueron suficientes para entender hacia dónde apunta General Motors. No hizo falta un largo discurso ni una presentación de cientos de diapositivas. Bastó breves explicaciones y a ponerse al volante, sentir la respuesta de los vehículos, experimentar sus tecnologías y comprobar que la inteligencia artificial, la electrificación, la conducción asistida y el software están dejando de ser conceptos del futuro para convertirse en parte de la experiencia cotidiana del automóvil.

Así fue Global Markets US Drive General Motors 2026, un encuentro que reunió en Nueva Jersey a periodistas especializados de Alemania, Australia, Japón, China, México, Canadá, Perú, Chile, Argentina, y al que Revista Acelerando llegó gracias a la invitación de Chevrolet Ecuador. También estuvo una colega del diario El Universo.

La experiencia tuvo además un significado especial para Chevrolet Ecuador, que celebra 100 años de presencia de la marca en el país. En representación de Ecuador y Perú participó activamente Juan Fernando Reinoso, líder de Comunicación de Chevrolet para ambos mercados, quien no solo acompañó la jornada, sino que condujo varios de los modelos y compartió con ejecutivos y periodistas las experiencias de esta cita global.
Día 1: cuando el automóvil comienza a pensar
El martes 21 de octubre estuvo dedicado al concepto Lifestyle. La jornada comenzó con una de las tecnologías que mejor representa el rumbo de General Motors: Super Cruise.
Brett Muller, director de Producto de GM, explicó el funcionamiento de este sistema de asistencia a la conducción que permite circular con las manos fuera del volante en carreteras compatibles, utilizando cámaras, GPS, mapas de alta precisión y otros sensores para mantener al vehículo dentro de su carril.

Y vivirlo desde el asiento del conductor es otra historia. En determinados tramos pudimos comprobar cómo el vehículo mantiene su trayectoria y velocidad, reconoce las condiciones de circulación y, cuando corresponde, activa las direccionales para cambiar de carril y ubicarse nuevamente de manera segura. No es conducción autónoma total: el conductor continúa siendo responsable y debe permanecer atento. Pero la sensación de que el automóvil empieza a hacerse cargo de determinadas tareas es contundente.
GM ya acumula cerca de dos mil millones de km (1.200 millones de millas) recorridos por clientes utilizando Super Cruise, una enorme cantidad de información que alimenta el desarrollo de sus sistemas de conducción asistida y autonomía.

La segunda parada fue Johnson’s Locust Hall Farm, una granja que se convirtió durante varias horas en un escenario automotor poco convencional.

Allí, Stephanie Obendorfer, de Cadillac, presentó la visión de la marca y algunos de sus modelos más representativos. Pam Walz, directora de Marketing, hizo lo propio con Chevrolet y su gama de crossovers y SUVs, mientras Andrea Scherlinck explicó las características de Tahoe y Suburban. Tim Simmons, responsable de Producto y Mercadeo de GMC, cerró el bloque con la propuesta tecnológica y de estilo de vida de la marca.

Y entonces llegó el momento esperado: manejar. El circuito urbano, de aproximadamente cinco kilómetros, permitió tomar contacto con una amplia selección del portafolio de General Motors.
CHEVROLET: electrificación y tradición
Bolt 2027. El nuevo Bolt regresa como un crossover eléctrico con batería LFP de 65 kWh, 210 HP y una autonomía EPA estimada de 262 millas, equivalentes a unos 422 km. Puede cargar del 10 al 80 % en aproximadamente 25 minutos con carga rápida DC.
Equinox EV. Un SUV compacto eléctrico pensado para acercar la movilidad eléctrica a un público más amplio. La versión 2027 ofrece hasta 319 millas de autonomía EPA estimada con tracción delantera y una pantalla central de 17,7 pulgadas.

Traverse Z71. La versión de orientación aventurera del SUV de tres filas de Chevrolet combina espacio familiar con una imagen más robusta y capacidades pensadas para salir del asfalto. Traverse ya está en Ecuador. Fue presentado hace poco en Automundo 2026.

Tahoe. Una de las grandes referencias de Chevrolet en el segmento de SUVs de gran tamaño. Su propuesta combina espacio, capacidad, tecnología y vocación para viajes familiares de largo alcance.

Suburban. El gigante de Chevrolet lleva aún más lejos la filosofía de espacio y versatilidad. Es uno de los modelos que mejor representa la capacidad de la marca para ofrecer grandes SUVs con tecnología y confort.
Silverado ZR2. Una pickup concebida para el todoterreno, con una preparación específica para afrontar superficies exigentes y una filosofía que combina fuerza y capacidad fuera del camino.

Silverado EV. La pickup eléctrica demuestra que electrificación y capacidad de trabajo pueden convivir. Su arquitectura eléctrica abre nuevas posibilidades de desempeño, carga y tecnología dentro de la familia Silverado.

Silverado 1500 2027. Aunque estuvo estática durante esta jornada, permitió observar la evolución del lenguaje High Country y la incorporación de una nueva generación de tecnología y conectividad en la pickup de Chevrolet.
La Traverse 2027, por ejemplo, incorpora Super Cruise, una pantalla central de 17,7 pulgadas y una nueva interpretación de la versión High Country, con mayor enfoque en refinamiento y tecnología.
CADILLAC: lujo que se vuelve eléctrico

OPTIQ. El SUV eléctrico de entrada a la nueva generación de Cadillac representa la combinación de diseño, tecnología y electrificación que la marca está llevando a nuevos mercados.
LYRIQ. Es uno de los pilares de la transformación eléctrica de Cadillac. Su diseño rompe con la imagen tradicional de la marca y coloca la tecnología y el lujo digital en el centro de la experiencia.
VISTIQ. SUV eléctrico de tres filas que combina espacio, sofisticación y tecnología. La versión 2027 ofrece tracción integral de doble motor, hasta 490 km de autonomía EPA estimada y Super Cruise.

ESCALADE. El nombre más emblemático de Cadillac entre sus grandes SUVs. Representa lujo, presencia, espacio y tecnología, y fue uno de los modelos que más llamó la atención durante la experiencia de conducción.
CELESTIQ. Una demostración de hasta dónde puede llegar Cadillac en materia de lujo, personalización y tecnología. Durante el evento estuvo como modelo estático.
GMC: fuerza con electricidad
HUMMER EV Pickup. La resurrección eléctrica del nombre Hummer convirtió a esta pickup en una demostración de que un vehículo eléctrico también puede ser enorme, poderoso y orientado a la aventura.

HUMMER EV SUV. La misma filosofía extrema se traslada al formato SUV, con enormes capacidades y una arquitectura eléctrica diseñada para entregar desempeño y tecnología.

Sierra EV. Una pickup eléctrica que lleva la filosofía Professional Grade de GMC a una nueva generación. Su propuesta combina capacidad, lujo y tecnología eléctrica.
Sierra 1500 2027. La nueva generación apuesta por una imagen más sofisticada, nuevos motores V8, tecnología digital y Super Cruise. GMC la presenta como la Sierra más avanzada, lujosa y potente de su historia.
Un día completo al volante
La jornada avanzó hasta la tarde. Entre periodistas, ejecutivos, cámaras y vehículos, el tiempo pareció desaparecer. En nuestro caso, hubo especial interés por conducir la Silverado EV, el nuevo Bolt, la HUMMER EV SUV y la HUMMER EV Pickup.
En Cadillac, el contacto con Escalade y VISTIQ permitió apreciar otra dimensión de la estrategia de GM: el lujo ya no tiene que estar separado de la electrificación.
La experiencia incluso salió del automóvil. Algunos periodistas tuvieron la oportunidad de cosechar manzanas en la propia granja, una actividad que terminó convirtiendo aquella primera jornada en algo más que una prueba de manejo.
Al caer la tarde quedaba una sensación clara: en un solo día habíamos conducido una parte importante del presente y del futuro de General Motors.
Día 2: cuando la emoción se escribe con V8 y electricidad
El miércoles 22 de octubre llegó el turno del alto rendimiento. La sede fue Shore Car Club, donde la conversación cambió de tono. Allí estuvieron ejecutivos de GM junto a los pilotos profesionales Earl Bamber, integrante del equipo No. 31 Cadillac Whelen, y Ben Keating, del equipo No. 33 TF Sport Corvette.

Las historias de competencia, velocidad y desarrollo tecnológico dieron paso a la parte más emocional de la experiencia. Esta vez el volante tenía otros protagonistas.
CORVETTE: el corazón deportivo de Chevrolet
En total, Chevrolet puso a disposición 10 Corvette:
• Stingray: el Corvette que mantiene viva la esencia del deportivo americano con motor central y una experiencia de conducción enfocada en el desempeño.
• Grand Sport: la nueva generación recupera esta denominación con un V8 de 6,7 litros y 535 HP, combinando prestaciones de alto nivel con el carácter de Corvette.
• Grand Sport X: una interpretación aún más enfocada en el desempeño dentro de esta nueva familia Corvette.
El sonido del V8, la respuesta inmediata del acelerador y la sensación de velocidad hicieron que aquellos cinco kilómetros parecieran mucho más cortos.

Para un periodista que lleva décadas cubriendo automovilismo, conducir un Corvette de esta generación no es simplemente realizar una prueba: es reencontrarse con una parte de la historia deportiva de Chevrolet.
CADILLAC V-SERIES: lujo con carácter de competencia
El segundo bloque estuvo compuesto por 12 Cadillac:
• CT5-V Blackwing: la expresión más radical de Cadillac en materia de alto rendimiento, un sedán que combina lujo, tecnología y una filosofía claramente deportiva.
• OPTIQ-V: lleva la filosofía V al mundo eléctrico, demostrando que la electrificación también puede tener carácter deportivo.
• LYRIQ-V: transforma al SUV eléctrico de Cadillac en una propuesta de alto rendimiento, mezclando aceleración, tecnología y refinamiento.

El rugido que todavía retumba
Hay sonidos que se escuchan y desaparecen. Y hay otros que se quedan en la memoria. El rugido del V8 del Corvette es de estos últimos. Durante la jornada de Performance de GM no era posible acelerar a fondo y, como corresponde, respetamos rigurosamente los límites de velocidad en las calles y autopistas de Nueva Jersey.
Pero hubo algunos trayectos planos en los que fue posible sentir, aunque fuera por unos segundos, el verdadero carácter de estas bestias deportivas.

Manejamos todas las versiones de Corvette disponibles en el evento y cada una nos regaló una experiencia distinta. Bastaba hundir un poco el acelerador para que el V8 despertara y su sonido llamara la atención de quienes circulaban normalmente por aquellas vías. Algunos conductores volteaban sorprendidos al escuchar pasar estas máquinas.
Hasta hoy, ya en Quito, siento esa sinfonía del motor V8. Es una sensación difícil de explicar para quien no ha estado detrás del volante de un Corvette.

Y algo parecido ocurrió con los Cadillac de alto rendimiento. A primera vista parecen vehículos elegantes, refinados y hasta sumisos. Pero cuando se presiona el acelerador aparece otra personalidad: una máquina de carácter intratable, capaz de transformar el lujo en adrenalina.
Ese fue quizás uno de los grandes descubrimientos de estos dos días: detrás de la sofisticación de Cadillac y de la tradición deportiva de Corvette existe una misma pasión por el desempeño.

La jornada terminó como debía: acelerando. Pero detrás de esa emoción había un mensaje mucho más profundo.
La verdadera revolución está debajo de la carrocería
Después de dos días y decenas de vehículos, lo más importante del Global Markets US Drive no fueron solamente los modelos.
Fue comprender cómo GM pretende construir los vehículos del futuro. La compañía trabaja para reducir de cuatro o cinco años a aproximadamente la mitad el ciclo tradicional de desarrollo de un automóvil mediante inteligencia artificial, virtualización y un proceso que integra diseño, ingeniería y manufactura desde el comienzo.

Uno de los ejemplos más llamativos está en las baterías. GM señala que puede probar virtualmente más de 300.000 diseños de baterías LMR antes de fabricar un solo prototipo físico. El objetivo es desarrollar productos más rápidamente y con mayor eficiencia.
La siguiente gran pieza es la plataforma eléctrica de cuarta generación, que utiliza química LMR y nuevos sistemas de propulsión que reducen en 40 % el número de piezas frente a las soluciones actuales.
Pero quizás la transformación más importante esté en el cerebro del vehículo. GM está desarrollando una arquitectura de cómputo centralizado capaz de integrar funciones de percepción, propulsión, seguridad activa y controles del chasis. Según la compañía, esta nueva arquitectura tendrá hasta 40 veces más capacidad de cómputo, con 30 % menos cableado y peso y conectividad celular hasta 50 % más rápida que los sistemas anteriores.

Es decir: el automóvil dejará progresivamente de ser solamente una máquina mecánica para convertirse en una plataforma tecnológica que puede actualizarse, aprender y evolucionar.
OnStar también cambia
La transformación alcanza a OnStar. La plataforma, que cumple 30 años, conecta actualmente a más de 12 millones de suscriptores en 22 mercados. GM prepara además un Asistente de IA de OnStar que llegará al Cadillac LYRIQ 2027 mediante una actualización remota y posteriormente se extenderá a otros modelos.
Desde 2027, una nueva aplicación de OnStar buscará unificar la experiencia entre el vehículo y el teléfono móvil. El objetivo es sencillo de explicar: que el automóvil conozca mejor al usuario, pueda asistirlo y que muchas de sus funciones evolucionen mediante software.
Y después viene la autonomía
Aquí aparece nuevamente Super Cruise. GM ya trabaja en una conducción autónoma en autopista que tiene previsto debutar en 2028 con Cadillac ESCALADE IQ. La compañía también ha comenzado pruebas con vehículos de preproducción en circuitos cerrados.
Para acelerar ese aprendizaje, cientos de vehículos de recopilación de datos recorren Estados Unidos permanentemente, generando aproximadamente un millón de millas de información multisensorial cada mes.
La meta final es todavía más ambiciosa: que el vehículo pueda asumir cada vez más tareas cotidianas, desde desplazarse hasta recoger compras, transportar pasajeros de manera segura y estacionarse por sí mismo.
Dos días que cambiaron nuestra percepción del automóvil
Para Revista Acelerando, participar en Global Markets US Drive General Motors 2026 fue una oportunidad excepcional. No solamente por haber conducido Chevrolet, Cadillac y GMC. Tampoco por haber tenido contacto con deportivos como Corvette o con vehículos tan particulares como HUMMER EV.
Lo verdaderamente importante fue haber podido observar de cerca una transformación que ya está ocurriendo. En Nueva Jersey comprobamos que la inteligencia está entrando al automóvil por diferentes caminos: mediante la electrificación, el software, la conectividad, la asistencia a la conducción, la inteligencia artificial y nuevas arquitecturas de cómputo.
Y hay algo más. La experiencia con Super Cruise fue probablemente una de las que más quedó en nuestra memoria. Sentir cómo el vehículo mantiene su trayectoria, controla determinadas funciones y puede realizar cambios de carril en carreteras compatibles ofrece una visión concreta de hacia dónde se dirige la industria.

GM quiere que esa tecnología deje de ser exclusiva de unos pocos. Ese parece ser el gran mensaje de estos dos días: hacer que las experiencias que hoy parecen premium sean cada vez más accesibles para millones de personas.
Desde el Bolt hasta Corvette. Desde Silverado hasta HUMMER EV. Desde Equinox EV hasta VISTIQ. Desde Tahoe hasta Escalade. Diferentes marcas, diferentes clientes, diferentes necesidades.

Pero una misma dirección. El automóvil del futuro será eléctrico, conectado, definido por software y cada vez más inteligente. Y General Motors ya está en la jugada para llegar primero.
Para Acelerando, haberlo vivido desde el volante fue mucho más que una cobertura internacional. Fue conducir, por dos días, una parte del futuro.


