En un evento de gran calado para el deporte motor sudamericano, celebrado hace pocos días en la ciudad de Panamá, el talento ecuatoriano volvió a brillar, aunque la noticia pasó con baja repercusión en el país.
Durante la gala de premiación de la FIA Sudamérica, dos deportistas nacionales, Franco Larrea (karting) y Juan Guerrero (rally), fueron distinguidos por sus magistrales actuaciones durante el pasado año.
La ceremonia, que contó con la presencia de autoridades y figuras regionales del automovilismo, vio al gerente del Automóvil Club del Ecuador (Aneta) y representante de la FIA en el país, Gorky Obando, entregar los merecidos galardones.

Franco Larrea, hijo del múltiple campeón Patricio Larrea y un niño promesa que heredó la pasión por el volante desde sus primeros pasos, fue reconocido por sus logros en karting a nivel FIA.
Junto a él, el experimentado y tricampeón de la Vuelta al Ecuador, Juan Guerrero, fue premiado por sus destacadas participaciones en competencias internacionales de rally, que suman a su palmarés éxitos en España y Perú.

Uno de los invitados especiales a la velada fue el reconocido piloto Fernando Andrade, quien no solo compartió la experiencia, sino que ofreció un testimonio revelador sobre el potencial desaprovechado y las oportunidades que se vislumbran.
Andrade destacó, en primer lugar, la importancia crucial de estos reconocimientos para «visibilizar el talento que existe en nuestro país y levantar la mano a nivel internacional». Su relato luego se centró en las impresionantes instalaciones del recién inaugurado Autódromo Internacional de Panamá, un complejo con homologación FIA hasta Fórmula 3. «Quedamos profundamente impresionados», afirmó, describiendo una pista de karting de nivel europeo, áreas para el público de primer nivel y pits completamente equipados.

La visita, más allá de los premios, fue fructífera en contactos. Andrade reveló que establecieron vínculos con autoridades como Jorge Tomás, presidente de Codasur, quien extendió una invitación formal para que pilotos ecuatorianos participen en el Rally de los Clásicos y una fecha especial del Rally Panamericano en Uruguay en noviembre. «Esto representa una gran oportunidad para que pilotos ecuatorianos puedan competir a nivel internacional», subrayó.

Sin embargo, entre la descripción del escenario ideal y las puertas que se abren, Andrade lanzó una reflexión crítica y un llamado directo a la acción dentro del país. «Ojalá que en el Ecuador se pueda cerrar la brecha que existe entre la autoridad que representa a la FIA (Aneta) y quienes legalmente organizan las competencias, Fedak», expresó. Para él, es fundamental «crear un puente que permita unificar criterios, rankings y el palmarés de los pilotos bajo el organismo que rige el automovilismo mundial (FIA)».

Este trabajo colectivo, a diferencia de los esfuerzos individuales, es lo que –a su juicio– facilitaría el camino para que los pilotos nacionales alcancen los más altos niveles.
El piloto también agradeció la oportunidad de dialogar con figuras como Fabiana Ecclestone, vicepresidenta de FIA Sport Sudamérica, y Daniel Coen, vicepresidente para Norteamérica, a quienes ahora «conoce de primera mano el talento que aún existe en Ecuador».

El evento en Panamá dejó, por lo tanto, un doble saldo: la celebración por el reconocimiento a dos deportistas de élite y una hoja de ruta clara, expuesta por Fernando Andrade, que apunta a la integración de las fuerzas internas como único camino para que el automovilismo ecuatoriano aproveche el «gran momento» que vive Sudamérica y sus pilotos no solo brillen en galas, sino en las pistas más exigentes del mundo.

