Hay vehículos que se conducen y otros que se experimentan. El Jetour G700 pertenece al segundo grupo. Este SUV todoterreno híbrido enchufable, que ya se comercializa en Ecuador de la mano de Grupo Roldán, sorprende desde el primer contacto por sus dimensiones, su tecnología y, sobre todo, por una capacidad de respuesta que convierte cada aceleración en una experiencia difícil de olvidar.

Con cerca de 5,2 metros de longitud, tres filas de asientos y una imponente carrocería de líneas cuadradas, el G700 no busca pasar desapercibido. Su presencia es contundente y transmite desde el primer vistazo la personalidad de un vehículo concebido para enfrentar tanto el asfalto como terrenos exigentes. Pero es al ponerse al volante cuando realmente comienza la experiencia.
Una aceleración que impresiona
Lo más sorprendente ocurre al presionar a fondo el acelerador. La respuesta es prácticamente inmediata. El G700 entrega su fuerza con tanta contundencia que la parte frontal parece levantarse ligeramente, como si por un instante quisiera despegar del suelo.
Es una sensación de poder que se percibe claramente desde el interior de su amplia cabina. Y no se trata únicamente de una demostración de fuerza: la entrega de potencia está acompañada por una sensación de seguridad y aplomo que permite disfrutar de la aceleración sin perder la confianza en el vehículo.

El responsable de esta respuesta es su sistema híbrido enchufable, compuesto por un motor turbo de 2,0 litros y dos motores eléctricos, delantero y posterior. En conjunto desarrolla hasta 903 HP y 1.135 Nm de torque, cifras que colocan al G700 entre los SUV más potentes de su categoría.
Con este arsenal mecánico, acelera de 0 a 100 km/h en apenas 4,5 segundos, una cifra especialmente llamativa considerando el tamaño y peso de este todoterreno.

La batería CATL de 34,13 kWh alimenta los motores eléctricos, mientras que la autonomía eléctrica llega hasta 138 kilómetros y la autonomía combinada supera los 1.400 kilómetros, de acuerdo con las cifras declaradas por la marca.
Quito, carretera y tierra: tres escenarios para conocerlo
La experiencia de manejo realizada en Quito y sus alrededores permitió comprobar que el G700 no es únicamente un vehículo pensado para presumir de potencia.

En carretera se comporta con suavidad y ofrece una conducción confortable. La respuesta de los motores eléctricos permite desplazamientos ágiles, mientras que la posición de manejo, el aislamiento de la cabina y la tecnología de asistencia hacen que un vehículo de semejantes dimensiones resulte sorprendentemente fácil de conducir.
Pero la verdadera personalidad del G700 aparece cuando termina el asfalto. Sobre terrenos de lastre, su sistema de tracción integral eléctrica, la vectorización de torque y los diferentes modos de conducción permiten afrontar superficies complicadas con solvencia. Durante una de las maniobras de conducción sobre terreno de lastre, el vehículo tuvo una momentánea salida de trayectoria. La reacción del conductor, apoyada por los sistemas electrónicos de control y estabilidad, permitió recuperar rápidamente la línea de circulación. Un pequeño susto, pero luego una gran sensación.

La experiencia también dejó una conclusión importante: aunque el G700 cuenta con una impresionante batería de sistemas de asistencia, su potencia y capacidades todoterreno exigen conducir siempre con atención y los cinco sentidos.
Porque este es un vehículo dócil cuando se lo conduce con suavidad, pero puede transformarse en una auténtica bestia cuando se solicita toda su capacidad.
ADN todoterreno
El G700 es el primer modelo construido sobre la plataforma GAIA, siglas de Generation of All-terrain Intelligent Architecture, una arquitectura desarrollada por Jetour para vehículos todoterreno, 4×4 e híbridos enchufables.

Sus capacidades fuera del asfalto están respaldadas por una altura libre al suelo de 23 centímetros, un ángulo de ataque de 35 grados y uno de salida de 28 grados. Además, incorpora modos Normal, Sand, Sport, Eco, Rock, Mud, Snow y X Mode.

A esto se suman bloqueo de diferencial delantero y posterior, caja reductora 4L, capacidad de vadeo de hasta 90 centímetros y una capacidad de arranque en pendientes de hasta 45 grados.

La configuración de suspensión independiente de doble horquilla adelante y atrás, junto con los neumáticos 275/60 R20 HT, contribuye a mantener el confort incluso cuando el terreno deja de ser amigable.
El lujo también es protagonista
El G700 no sacrifica comodidad en favor de sus capacidades todoterreno. Al contrario, su cabina busca convertirse en un espacio de lujo para seis ocupantes distribuidos en tres filas.
Cuenta con cuatro asientos tipo Zero Gravity, tapizados en cuero, con calefacción, ventilación y masaje. El conductor dispone de múltiples ajustes eléctricos y soporte lumbar, mientras que el climatizador trizona permite personalizar el ambiente de la cabina.

La tecnología está presente mediante una pantalla táctil central de 15,6 pulgadas, un cuadro de instrumentos digital de 35,4 pulgadas y una pantalla posterior de 17,3 pulgadas. También incorpora Apple CarPlay, Android Auto y comandos de voz de cuatro zonas.

El sistema de sonido Harman Kardon LEXICON, el sistema de aromatización, el purificador de aire CN95 y los dos techos panorámicos complementan una propuesta que mezcla aventura y sofisticación.
Tecnología para acompañar al conductor
La seguridad es otro de los pilares del G700. El SUV incorpora 11 airbags y un amplio paquete de sistemas ADAS, entre ellos frenado automático de emergencia, advertencia de colisión frontal y trasera, monitoreo de punto ciego, alerta de salida de carril, mantenimiento y centrado de carril, control crucero inteligente, asistente de tráfico, control de descenso y asistente de arranque en pendiente.

También dispone de cámara HD 540 grados y asistencia a la conducción autónoma de nivel 2. Todos estos sistemas tienen un objetivo: hacer más sencilla y segura la conducción de un SUV que, por sus dimensiones y capacidades, puede parecer intimidante al principio.
Una nueva interpretación del SUV premium
El Jetour G700 representa una apuesta diferente para el mercado ecuatoriano. Es grande, potente, tecnológico y lujoso, pero su principal virtud está en combinar características que normalmente aparecen separadas.

Puede moverse con comodidad por la ciudad, viajar por carretera con gran aplomo y, al mismo tiempo, internarse en caminos donde muchos SUV convencionales tendrían serias dificultades.

Después de manejarlo en Quito y sus alrededores, queda una sensación muy clara: el G700 es una máquina de contrastes. Suavidad y brutalidad, lujo y capacidad todoterreno, eficiencia híbrida y 903 caballos de fuerza.

Una combinación que explica por qué este gigante de Jetour no necesita levantar la voz para demostrar lo que puede hacer. Basta con hundir el acelerador.

