Ambato se convirtió en el punto de encuentro de las historias, los esfuerzos y la memoria del transporte pesado del Ecuador. El XXXV Congreso Nacional Ordinario, junto al XVIII Simposio y la feria automotriz, arrancó en el Centro de Exposiciones Ambato en medio de un ambiente que combinó reencuentros, reconocimiento y proyección hacia el futuro.

Desde temprano, transportistas de todo el país caminaron los pasillos de la feria, donde marcas de camiones, llantas, lubricantes y accesorios se integraron a una dinámica que va más allá de lo comercial: una conversación directa entre quienes mueven al país y quienes desarrollan soluciones para su trabajo diario.
En el acto inaugural, la alcaldesa de Ambato, Diana Caiza, acompañó a autoridades provinciales y nacionales. Pero fue la voz del presidente de la Federación Nacional de Transporte Pesado del Ecuador, Carlos Cueva, la que marcó el tono de la jornada. Con un mensaje cercano, agradeció la presencia de los agremiados y extendió una invitación que resonó en el recinto: “Vuelvan a su casa”, dijo, dirigiéndose a quienes en algún momento se alejaron del gremio.

La emoción se hizo más intensa con los homenajes. Uno a uno, nombres que forman parte de la historia del transporte nacional fueron recordados entre aplausos y silencios respetuosos. El reconocimiento póstumo a Juan Ortiz abrió un momento cargado de memoria, al que se sumaron distinciones a Édgar Andrade Torres, Pedro Alfonso Vizcaíno, Luis Chávez Vallejo, Oswaldo Arcentales, Gullermo Argoti y otros..

Hubo instantes en los que la formalidad cedió paso a lo íntimo. Carlos Cueva, visiblemente conmovido, entregó una placa en honor a su padre, evocando una vida ligada al volante y al esfuerzo. En esa misma línea, Carlos Jiménez Santamaría, expresidente de la Federación, recibió un homenaje acompañado por dirigentes de su época, en una escena que reunió generaciones bajo un mismo reconocimiento.

Otro de los momentos más humanos lo protagonizó Marco Andrango, quien al recordar a su padre Antonio (quien lloró de emoción) dibujó una imagen sencilla y poderosa: la de un niño jugando con una llanta y un palo, soñando con ser chofer. Años después, ese juego se convirtió en una trayectoria que dejó huella.

El Congreso continuará este sábado con charlas técnicas sobre seguridad, tecnología e inteligencia artificial aplicada al transporte. Por la noche, se conocerá la sede del encuentro de 2027. Mientras tanto, más de 500 transportistas y empresarios siguen siendo parte de una cita donde, más que cifras o negocios, lo que se mueve es la historia viva de un sector que sostiene al país.

