En la búsqueda de una movilidad verdaderamente sostenible, el desgaste de los neumáticos (la abrasión que libera partículas al medio ambiente) es uno de los mayores desafíos. Continental no solo lo reconoce, sino que está estableciendo un nuevo estándar científico para medirlo y combatirlo, con resultados que ya se reflejan en sus productos.
Un reciente análisis de ADAC sobre 160 neumáticos del mercado arrojó un dato concluyente: los neumáticos Continental generan, en promedio, un 11% menos de desgaste que sus competidores directos. Esta cifra no es casualidad; es la evidencia tangible de una estrategia de I+D centrada en la química de los compuestos y la innovación en el diseño.
La ciencia detrás de la huella: Medir lo invisible en tiempo real
El núcleo de este avance es una metodología pionera, desarrollada en alianza con la Universidad Técnica de Braunschweig. Se trata de un sistema portátil que, instalado directamente en un vehículo en movimiento, captura y analiza in situ las partículas emitidas por el neumático.
Un dispositivo de vacío y sensores de alta precisión, ubicados detrás de la rueda, realizan un análisis forense de la abrasión: identifican partículas microscópicas y, crucialmente, las diferencian de las provenientes del asfalto o el sistema de frenos. Este proyecto, denominado OLRAP, proporciona por primera vez datos en condiciones de conducción reales.
“Estos datos sobre cantidad, tamaño y estructura de las partículas nos permiten ajustar nuestros compuestos con una precisión sin precedentes,” explica el Dr. Matthias Haufe, responsable de Desarrollo de Materiales e Industrialización de Continental Tires. “El objetivo es un equilibrio óptimo: minimizar la abrasión sin comprometer ni un ápice la seguridad, el agarre o el rendimiento.”
Preparando el terreno para el futuro regulatorio y colectivo
La tecnología no solo sirve para mejorar productos; es una herramienta estratégica para la inminente norma Euro 7, que a partir de 2028 establecerá límites legales a las emisiones por desgaste. Continental se posiciona así a la vanguardia de la compliance regulatoria.
El compromiso trasciende el laboratorio propio. La marca es un actor clave en consorcios globales como el Tire Industry Project (TIP) y participó en el proyecto alemán RAU, que desarrolló un sistema de filtración en drenajes pluviales capaz de capturar hasta el 97% de las partículas de desgaste.
El resultado en la carretera: Menos desgaste, más kilómetros
La traducción de esta ciencia a producto es directa. Tomemos como ejemplo la línea EcoContact 6. Gracias a un compuesto de sílice mejorado y un diseño de banda de rodamiento optimizado, logra una reducción del 30% en la abrasión por kilómetro y ofrece un 20% más de kilometraje total respecto a su generación anterior.
En conclusión, Continental está redefiniendo la batalla contra el desgaste de neumáticos. Al reemplazar la suposición con datos científicos y colaborar en soluciones de ecosistema, demuestra que la búsqueda de la sostenibilidad y la excelencia en el rendimiento no son caminos paralelos, sino una misma ruta.

