El primer vehículo eléctrico de Lamborghini ha sido oficialmente cancelado. Así lo ha confirmado Stephan Winkelmann, CEO de la compañía, en una entrevista concedida a The Sunday Times, donde detalló el cambio de rumbo en la estrategia de la marca italiana respecto a los vehículos impulsados exclusivamente por baterías.
Originalmente, Lamborghini tenía previsto lanzar un modelo 100% eléctrico en el año 2028. Se trataba de un vehículo con configuración 2+2 y carrocería elevada que prometía altas prestaciones y tecnología avanzada. Aunque en un primer momento la fecha de llegada se había retrasado hasta 2029, la dirección de la empresa ha optado finalmente por anular el proyecto de forma definitiva por el momento.

La decisión se produce tras un proceso de análisis que se ha prolongado durante más de un año. A finales de 2025, la compañía alcanzó un consenso tras mantener diversas reuniones con sus clientes y su red de concesionarios para evaluar el interés real en un superdeportivo eléctrico.
Según la información recogida, los usuarios de la marca mantienen su preferencia por las motorizaciones tradicionales de combustión, específicamente los motores V8 y V12, mostrando escaso interés por una alternativa totalmente eléctrica.

Winkelmann ha justificado esta cancelación apelando a la viabilidad económica de la empresa. El directivo señaló que realizar una inversión masiva en el desarrollo de vehículos eléctricos cuando la base de clientes y el mercado no están preparados supondría un riesgo financiero.
En palabras del CEO, seguir adelante con el proyecto habría sido «financieramente irresponsable» hacia los accionistas, los empleados y los propios clientes de la marca, calificando la inversión en estas circunstancias como un «pasatiempo costoso». Por ahora, los planes de un Lamborghini impulsado únicamente por baterías quedan descartados.

