El mercado automotor ecuatoriano culminó el año 2025 con señales claras de recuperación, cerrando con un crecimiento del 15% en ventas de vehículos nuevos.
Este repunte, sin embargo, aún no logra superar el nivel máximo registrado hace dos años. Durante el ejercicio se comercializaron 124.505 unidades, una cifra que supera los 108.266 vehículos vendidos en 2024, pero que se mantiene un 6% por debajo de los 132.388 unidades alcanzadas en 2023.
La evolución refleja un sector en franca reactivación, que avanza de manera sostenida, pero que conserva un margen significativo para seguir fortaleciendo su desempeño.
Diciembre fue determinante para este resultado anual. Con 12.368 unidades vendidas, el mercado registró un crecimiento interanual del 42% respecto al mismo mes de 2024, consolidando así la tendencia positiva observada desde el segundo trimestre del año. Según analistas del sector, la mejora del clima político y económico tras las elecciones, sumada a una percepción más favorable sobre la estabilidad del país, reactivó decisiones de compra que habían sido postergadas durante meses de incertidumbre.
“El cambio en el entorno permitió que los consumidores retomaran sus decisiones de inversión, particularmente en bienes duraderos como los vehículos”, explicó Genaro Baldeón, presidente ejecutivo de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade).

Indicadores económicos y reactivación productiva
La recuperación automotriz se vio acompañada por la evolución positiva de varios indicadores económicos. El crecimiento de las exportaciones (19%) dinamizó sectores productivos vinculados a logística y transporte.
Asimismo, la facturación nacional de bienes y servicios aumentó cerca del 9%, mientras el sistema financiero mostró mayor liquidez y una expansión en la cartera de crédito, facilitando el acceso a financiamiento para la compra de vehículos. Los niveles de confianza del consumidor y del empresariado también se fortalecieron de manera apreciable.
Uno de los termómetros más claros de esta reactivación fue el excelente desempeño del segmento de camiones, el cual creció un 40% en 2025, con 13.189 unidades vendidas, alcanzando su mejor registro de los últimos años. “La compra de camiones es un termómetro de la actividad productiva; su crecimiento confirma que las empresas invierten nuevamente en la logística y movilidad requerida por el aparato productivo del país”, afirmó Baldeón. Este dinamismo refleja una mayor actividad en el comercio, la industria, la agricultura y las exportaciones, sectores que dependen de la renovación de flotas.
Mayor oferta y avance de la electrificación
Dos tendencias marcaron el perfil del mercado en 2025. En primer lugar, la creciente adopción de tecnologías electrificadas: la participación conjunta de vehículos híbridos y eléctricos llegó al 18% del total del mercado, frente al 13% registrado en 2024. Este avance responde a una oferta más amplia de modelos y a una mayor disponibilidad de opciones en distintos rangos de precio.
En segundo lugar, la amplitud de la oferta caracterizó al año, con 130 marcas y más de 600 modelos disponibles. Esta intensa competencia permitió adaptarse a la diversidad de necesidades del consumidor ecuatoriano. No obstante, a pesar de este dinamismo, los volúmenes totales de venta aún no recuperan el pico de 2023, lo que indica la existencia de un potencial importante para continuar la recuperación en los próximos ejercicios.
Perspectivas para 2026
Las proyecciones para el año 2026 dependen críticamente de la estabilidad de las condiciones que favorecieron la recuperación en 2025. Según la Aeade, para sostener e incluso superar el desempeño alcanzado, es fundamental mantener reglas claras y previsibles, revisar la estructura arancelaria para mejorar la competitividad, garantizar un acceso adecuado al crédito y fortalecer políticas comerciales que fomenten la inversión y la formalidad. El sector automotor ecuatoriano, con el impulso de un diciembre récord, espera mantener el acelerador presionado en el camino hacia una recuperación completa.

