La mañana del miércoles 4 de marzo de 2026, la Casa de la Selección fue escenario de algo más que una firma protocolaria. Entre aplausos prolongados y discursos que conectaron con la fibra de los invitados, Chery, hoy la quinta marca más vendida del país, y la Federación Ecuatoriana de Fútbol (FEF) oficializaron una alianza estratégica por cinco años. No fue un acto más en la agenda institucional: fue un compromiso de respaldo en un momento clave para la Selección que se alista para el Mundial 2026.

Bajo el eslogan “Chery, la cábala y auto oficial de la Selección Nacional”, Corporación Maresa, encabezada por su CEO Santiago Castro, y Francisco Egas, presidente de la FEF, sellaron el acuerdo con un gesto simbólico: la entrega de la llave del nuevo Tiggo 9 Super Hybrid. El SUV, intervenido con los colores de la Tri, llevaba en su carrocería algo más que diseño; incorporaba mensajes de aliento enviados por ecuatorianos de todo el país y del mundo, recogidos a través de una campaña que invitó a respaldar al equipo con textos y videos. Cada palabra proyectada durante el evento encontró luego un lugar físico en el vehículo, convirtiendo el apoyo ciudadano en presencia tangible.

Santiago Castro abrió la jornada con un mensaje breve, pero cargado de emotividad. “Con la Armadura de los Sueños convertiremos el apoyo de millones de ecuatorianos hacia la Tri”, afirmó. No fue una frase aislada: marcó el concepto que dio sentido al encuentro. La industria automotriz y el fútbol, dos escenarios de pasión colectiva, coincidían en un mismo punto de partida: acompañar a la Selección en el desafío más exigente del calendario internacional.
Francisco Egas, por su parte, expresó la satisfacción de la FEF al sumar a Chery como aliado en el camino hacia el Mundial de México, Estados Unidos y Canadá 2026. Recordó que el respaldo empresarial es parte esencial del proyecto deportivo y subrayó que contar con la marca como auspiciante fortalece ese ecosistema de apoyo que sostiene a la Tri en cada convocatoria y en cada competencia.

El tono emotivo también estuvo presente en las palabras de Andrés Cadena, director comercial de la marca, quien remarcó que el acuerdo no se limita a la cita mundialista. La alianza se extiende por cinco años e involucra el acompañamiento a todas las selecciones que forman parte de la FEF. Una apuesta a mediano plazo que habla de continuidad y visión estratégica.
Christian Cazar, gerente de Mercadeo, sintetizó el espíritu de la jornada: “Esta alianza representa un compromiso real con el país. Con la Armadura de los Sueños convertimos el aliento de millones de ecuatorianos en un respaldo tangible para nuestros jugadores. Chery acompaña a la Selección con innovación, tecnología y visión de futuro”. En un mercado cada vez más competitivo, el mensaje apunta a conectar producto, propósito y comunidad.

Como parte del acuerdo, la marca incorporará a la operación de la FEF los modelos Tiggo 9 Super Hybrid, Tiggo 8 Super Hybrid y la nueva HIMLA, vehículos que acompañarán al equipo en sus distintos compromisos.
La tecnología Super Hybrid, basada en eficiencia energética y desempeño inteligente, dialoga con los valores que exige el alto rendimiento deportivo: disciplina, constancia y precisión.

“La Armadura de los Sueños” no fue solo un recurso conceptual. Desde diciembre de 2025, Chery ha mantenido presencia activa en el ecosistema deportivo nacional mediante indumentaria oficial, activaciones en estadios, plataformas digitales y acciones en la Casa de la Selección.
Sin embargo, la entrega simbólica del Tiggo 9 intervenido marcó un punto de inflexión: el respaldo dejó de ser únicamente visibilidad de marca para convertirse en una expresión colectiva de orgullo.

Al acto también asistieron Florencia Durini de Cobo, su hija Fernanda Cobo, directivos y accionistas de Corporación Maresa, cuya presencia reforzó el carácter institucional y familiar de la jornada. Su acompañamiento no fue únicamente protocolario: simbolizó el respaldo de toda la estructura empresarial a una alianza que proyecta a la marca más allá del negocio, vinculándola con uno de los mayores símbolos de identidad y cohesión del país.

