En un mercado donde las marcas compiten por atención y conexión real, Renault decidió ir más allá del tradicional lanzamiento de producto y apostó por una experiencia que mezcló movilidad y emociones. Así nació “Drive Me Crazy”, el primer speed dating organizado por la automotriz en Ecuador, una propuesta que dejó las apps de citas a un lado para volver a lo esencial: miradas, conversación y química en vivo.
La iniciativa, desarrollada en colaboración con Crezta, respondió a una tendencia clara. Según datos de Pre-Dating, organizador internacional de citas rápidas, este formato ha crecido entre un 40% y 60% en los últimos años, impulsado por jóvenes de la Generación Z y Millennials que buscan experiencias auténticas y presenciales, lejos del desgaste digital.
Pero aquí hubo un giro clave: las citas no ocurrieron frente a una mesa, sino al volante. Los participantes se conocieron mientras probaban los modelos E-Tech de Renault, convirtiendo cada recorrido en una oportunidad natural para romper el hielo. Tecnología, diseño, eficiencia y conectividad fueron parte de la conversación, pero también del escenario.

Durante los trayectos hubo historias, risas y momentos espontáneos. El interior tecnológico y el manejo silencioso de la gama electrificada se transformaron en aliados perfectos para generar complicidad. La experiencia no solo permitió descubrir la nueva generación del portafolio Renault, sino también compartirla.
El balance fue positivo: más de un “match”, nuevos amigos y ganas de repetir. Como broche final, una de las participantes recibió una cena doble en Crezta, extendiendo la experiencia más allá del volante y reforzando el concepto de encuentro memorable.
Con “Drive Me Crazy”, Renault deja claro que su estrategia no se limita a exhibir vehículos. La marca apuesta por crear espacios donde innovación, movilidad y emociones converjan, consolidando su conexión con las nuevas generaciones y demostrando que, a veces, la mejor ruta hacia el corazón comienza con un test drive.

