En un hotel cercano al aeropuerto de Tababela se desarrolló, hace pocos días, un evento que reunió a la crema y nata del transporte nacional. El encuentro no pasó desapercibido: el objetivo fue abordar un tema neurálgico para el país, fortalecer la seguridad vial, reducir el fraude y mejorar la gobernanza del sector.

La cita fue organizada por la Cámara Ecuatoriana de Empresas de Transporte de Carga y Logística, presidida por el Ing. Juan Carlos Andrade, y contó con la participación de dirigentes históricos y actuales referentes del transporte pesado y del sector automotor.
Un modelo probado en Colombia
El invitado central fue el colombiano Orlando Patiño, principal de la plataforma y empresa Registro Único Nacional de Tránsito (RUNT), entidad que opera de manera articulada y transparente con el gobierno de Colombia desde hace varios años.

El RUNT es un sistema en línea que funciona como el “gran cerebro” de los trámites del transporte y tránsito. Centraliza, autoriza, valida y registra de forma eficiente toda la información del sector: conductores, vehículos, licencias, infracciones, empresas y demás actores vinculados a la movilidad.
“Con este sistema no hay forma de un fraude o corrupción institucional”, sostuvo Patiño durante su intervención, al explicar cómo la trazabilidad digital y la interconexión de bases de datos reducen los espacios para la corrupción.
El modelo colombiano fue reconocido en 2025 por el Banco Mundial como un caso de éxito global, destacando su capacidad de modernizar la gestión pública, transparentar procesos y generar confianza institucional.
Hacia una réplica en Ecuador
La propuesta planteada en Tababela es analizar la viabilidad de replicar este esquema tecnológico en el país, a través del Ministerio de Transporte y Obras Públicas y la Agencia Nacional de Tránsito, con el objetivo de cerrar brechas de discrecionalidad y evitar casos de corrupción y fraude que históricamente han golpeado al sector.

A la reunión asistieron figuras icónicas del transporte nacional como Nelson Chávez, Camilo Jarrín, José Miguel Jarrín, Henrri Coba, Abel Gómez, Carlos Cueva —actual presidente de la Federación Nacional de Transporte Pesado del Ecuador— y Genaro Baldeón, presidente ejecutivo de la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (AEADE), entre otros dirigentes.

Tras la fotografía grupal, calificada por varios asistentes como histórica, Nelson Chávez resumió el sentir del encuentro: “Luego de más de 20 años, el transporte vuelve a unirse en busca de mejores días”.
Un punto de inflexión
El consenso fue claro: la modernización tecnológica no es solo una herramienta administrativa, sino un pilar estratégico para garantizar seguridad vial, eficiencia operativa y transparencia institucional.

El desafío ahora será transformar el interés gremial en una hoja de ruta concreta que permita al Ecuador avanzar hacia un sistema integrado de información del transporte, capaz de blindar los procesos, recuperar la confianza ciudadana y sentar las bases de una nueva gobernanza sectorial.
La reunión de Tababela podría marcar, así, un punto de inflexión para un sector que mueve la economía nacional y que, tras más de dos décadas de fragmentación, parece decidido a hablar con una sola voz.

