Lo mejor en esta vida es la posibilidad de reencontrarse y volver a empezar. En el automovilismo, la oportunidad de una revancha es como tocar el cielo.
Hace menos de diez días, el equipo Abro del Ecuador vivió uno de los peores momentos de su historial deportivo en el circuito de Tocancipá. Durante las 6 Horas de Bogotá, una falla eléctrica provocó la falta de lubricación en la cadena, que terminó por romperse. Allí se acabó el sueño de buscar un sexto triunfo en Colombia.

De regreso a casa, con los ánimos por el suelo, el equipo, gracias al liderazgo de su mentor Xavier Villagómez, pudo levantar cabeza. Al llegar a Yahuarcocha, su equipo técnico comenzó a trabajar a toda marcha. Todo el esfuerzo se dirigía a la hoy famosa 10 Horas Ecuador. Sin embargo, entre sus miembros persistía el temor a una nueva falla durante la competencia.
El fantasma de la cadena floja volvió a saltar como alarma en el equipo, pero se solucionó rápidamente con un ajuste preciso. A partir de entonces, y durante más de nueve horas, la adrenalina fluyó en un duelo tenaz con su segundo equipo, el de Abigail Ron. La definición llegó en la última hora, con una ventaja de dos giros que le dio a Abro del Ecuador el triunfo y el título de campeón de esta inédita competencia.

Los flamantes campeones compitieron en el ya mítico Radical PR6, que en el pasado perteneció al múltiple campeón Alfonso Darquea, hoy retirado de las actividades. Abro del Ecuador completó 310 vueltas al circuito de 3.7 km en un tiempo de 10:00:58.258. Javier Villagómez, su hermano Mateo y el colombiano Felipe Gil fueron los pilotos de este triunfo, bajo la dirección del argentino Luciano Sarbag, quien también fue técnico del equipo de Abigail Ron y de Fernando Terán.
Abigail Ron, su padre Marcelo (presidente de la Fedak), y sus pilotos invitados colombianos Felipe Ceballos y Jerónimo Gómez, quedaron segundos en el Radical SR3 con 308 vueltas. La última hora de carrera fue de mucha tensión, con la oscuridad dominando la pista. Fueron grandes protagonistas de una carrera inolvidable que quedará en la memoria de ellos y de los aficionados.

Cerraron el podio Patricio Avellán, Felipe Pazmiño y Álvaro Espinosa a bordo del Porsche GT3 Cup, con 292 vueltas. Este equipo no solo logró el tercer lugar, sino que ganó ampliamente en la categoría TC Open, superando a rivales consagrados. Tras un arduo trabajo, encontraron el punto máximo para una actuación histórica.

En cuarto lugar se ubicaron Fernando Terán, su hermano David y Javier Villagómez en un Radical SR3 con 288 vueltas. El auto sufrió un percance al salirse de la pista, pero los mecánicos de Abro lo repararon con rapidez para que continuara.
Hace un par de años apareció en Yahuarcocha Juan Botteri, y desde el principio demostró tener condiciones. Esto se ratificó al quedar quinto junto a sus compañeros Juan José Rivera, Rubens Gómez y Miguel Villagómez. Juntos ganaron merecidamente en la categoría Gran Turismo a bordo de un Renault Clio, con 279 giros. El equipo de Botteri tuvo un gran duelo con José, Jaime y Diego Ríos, quienes en otro Renault Clio completaron 275 vueltas para un sorprendente sexto puesto general.

El séptimo lugar fue para Marco Urgilés, Juan Bustos, Diego Redin y Renato Pérez en otro Renault Clio de Gran Turismo, con 274 vueltas. Esta categoría fue una de las más disputadas y emocionantes, donde sus protagonistas dejaron en el asfalto alma y esfuerzo.
El octavo puesto fue para otro equipo de Gran Turismo: Carlos España, Marcelo López, Felipe Ceballos y Manuel Carrera en Renault Clio, con 273 vueltas. El noveno lugar lo ocuparon Juan Pablo y José Carrera, y Juan Páez en Subaru WRX de la TC Open, con 271 vueltas.
Cerrando el Top 10, Juan Navas, Roberto Agama, Santiago Moya y Esteban López compitieron en la categoría TC Light a bordo de un Kia Picanto, completando 269 vueltas. Una excelente actuación para este equipo de la provincia de Cotopaxi, que mostró un gran nivel y luchó metro a metro ante pilotos de categorías superiores.

También hubo equipos con dificultades, como Diego Morán y Patricio Larrea, quienes se retiraron tras pocas vueltas por problemas mecánicos en su Fiat Abarth. Una situación similar afectó a los hermanos Darío y Alberto Navarro en su clásico Honda Civic. En total, a la carrera se presentaron 74 autos.
El Éxito de una fiesta postergada
Las 10 Horas Ecuador se postergaron dos veces: una en septiembre y otra en octubre. Pero finalmente, a la tercera, se dio y fue una verdadera fiesta tanto en la pista como fuera de ella. El evento, organizado por una empresa privada, concluyó con una celebración en el mismo autódromo para el deleite de pilotos, acompañantes y público.

Hacía mucho tiempo que no se vivía un acontecimiento de esta clase. La gente asistió al espectáculo y, por fin, un sueño anhelado se hizo realidad: la construcción de un puente peatonal que conecta la tribuna con los pits. Eso fue precisamente lo que se vivió al finalizar la carrera. El público, emocionado, pudo tomarse fotos, pedir autógrafos y dar prolongados abrazos a pilotos y equipos. Un momento que celebró, por encima de todo, la pasión compartida por el automovilismo.

