Toyota está considerando la transformación de su icónico modelo Century en una marca de lujo totalmente independiente. Según las informaciones recogidas, esta nueva firma se posicionaría en un escalafón superior a Lexus, orientándose hacia un mercado de «ultra-lujo» para competir directamente con fabricantes como Rolls-Royce y Bentley.
Históricamente, el Toyota Century ha sido un sedán de representación exclusivo para el mercado japonés, utilizado por la Casa Imperial y altos dignatarios. Sin embargo, la estrategia de la compañía apunta ahora a una expansión global bajo una identidad de marca propia que mantenga los estándares de artesanía y exclusividad que caracterizan al modelo original.

El pilar central de esta nueva marca sería un SUV de grandes dimensiones. A diferencia del actual Century SUV, que emplea una plataforma compartida con otros modelos del grupo y un sistema híbrido V6, el nuevo proyecto contempla el uso de una arquitectura específica y el retorno de la motorización V12.
Este propulsor de doce cilindros buscaría ofrecer el refinamiento y la suavidad de marcha necesarios para rivalizar con modelos como el Rolls-Royce Cullinan. La intención de la marca es posicionarse como una alternativa de lujo extremo basada en la ingeniería japonesa, diferenciándose del enfoque más convencional de Lexus.

El plan de Toyota incluye la apertura de centros de venta y personalización exclusivos para Century en mercados clave fuera de Japón, como China, Oriente Medio y Estados Unidos. Estos puntos de venta ofrecerían un nivel de servicio y opciones de configuración a medida (bespoke) para satisfacer las demandas de los clientes de este segmento.
Aunque el proyecto aún se encuentra en fase de evaluación estratégica, la creación de Century como marca independiente representaría el movimiento más ambicioso del grupo japonés para dominar el sector de los vehículos de lujo a nivel mundial.

