Mercedes-AMG anunció un cambio en su estrategia de motorización que implica el abandono progresivo de los motores de cuatro cilindros en favor de propulsores de mayor cilindrada, incluyendo nuevos seis en línea y una nueva familia de V8.
La información fue confirmada por el CEO de la división deportiva, Michael Schiebe, quien explicó que la marca revisó su catálogo desde 2023 con el objetivo de ajustarlo a las expectativas de los clientes y definir una nueva hoja de ruta.
Entre los principales cambios anunciados está la sustitución de los actuales motores de cuatro cilindros por unidades de seis cilindros en línea, así como el desarrollo de una nueva generación de motores V8. Además, la compañía prevé reducir el protagonismo de los híbridos enchufables y ampliar la oferta de versiones eléctricas de alto rendimiento dentro de la gama AMG.
La estrategia también contempla la continuidad de modelos con motores de combustión, incluyendo SUV medianos, en un contexto en el que la marca no espera convertirse en completamente eléctrica antes de 2030.
Nueva familia de V8 en camino
Mercedes planea introducir una nueva familia de motores V8 a partir de este mismo año. El primero en incorporar esta tecnología sería una futura actualización del Clase S prevista para 2027.
El nuevo V8 contaría con cigüeñal plano y estaría diseñado para ofrecer mayor potencia y eficiencia, cumpliendo al mismo tiempo con los requisitos globales de emisiones.
Con esta decisión, la marca busca mantener competitivos sus motores de combustión en paralelo al avance de la electrificación. Según lo adelantado, la estrategia combinará propulsores tradicionales de mayor cilindrada con el desarrollo de nuevas versiones eléctricas dentro de la gama AMG

