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Coopartamos: ‘Brindamos apoyo al emprendimiento’

Eco. Héctor Moromenacho, gerente general de Coopartamos. Eco. Héctor Moromenacho, gerente general de Coopartamos.

La revista Vistazo, en la edición digital, realizó un reportaje especial sobre las cooperativas de ahorro y crédito que operan en el país. Son en total 901 que funcionan bajo la mirada estricta de la Superintendencia de Economía Popular y Solidaria, .

“Son las que se han ganado reputación y trabajan en el desarrollo de productos que satisfagan las necesidades de sus socios y clientes”, señala Vistazo.

Dentro de ese grupo, Coopartamos, con su sede principal en la parroquia San Pedro de Taboada en el valle de Los Chillos, figura entre las 10 más conocidas y respetadas.

El reportaje pone como ejemplo de emprendimiento y buen manejo de los recursos de sus socios a entidades como Cooperativa Andalucía, 29 de Octubre, Coopartamos, 14 de Marzo, entre otras.

Vistazo entrevistó al economista Héctor Moromenacho. Aquí reproducimos el texto de manera íntegra.

La Cooperativa Coopartamos suma 3 500 socios, tres agencias y una cartera de créditos que no supera los cinco millones de dólares. Se ubica por ello en el segmento Cuatro, de los cinco que organizó la Superintendencia para dividir a este tipo de instituciones según su tamaño.

El gerente general comenta que la entidad se creó hace seis años para responder a la necesidad que tenía la población de San Pedro de Taboada (cantón Rumiñahui) de acceder a servicios financieros en el sector; 22 socios fundadores aportaron 1 000 dólares cada uno al capital inicial y tres de ellos –mujeres– depositaron a plazo fijo unos 80 mil dólares en total.

“Nosotros somos gente del sector, nacimos aquí y les damos la bienvenida a los socios por su nombre, eso en un banco no sucede; esta ha sido nuestra estrategia”, insiste. El 95 por ciento de la cartera de Coopartamos es microcréditos y el restante es consumo; la administración prevé implementar mecanismos de apoyo para nuevas microempresas y programas de capacitación financiera.

La vinculación con la comunidad incluye el aporte de la cooperativa a la Iglesia Católica de la parroquia, a actividades culturales y a la liga de fútbol con uniformes e implementos deportivos. “Esto es muy valorado”, afirma Moromenacho.